miércoles, 25 de noviembre de 2009

King kones.


Como van a volver a votar a un radical viejo¡. La clase media Argentina sufre de los nervios, politeístas cornudos, que van al psicólogo, y se anestesian con pastillas. No saben como estar en paz, y estar en paz es su mayor deseo. Leen libros en el colectivo, y tiene por cierto el discurso de algún programa de tv seleccionado según sus pútridas pretensiones de intelectual.
Son personas de 30 a 45 años, que tuvieron acceso a la facultad, y ahora sin una lectura adecuada y con el clarín en la mano suponen hacer lo correcto al momento de decidirse por Cobos frente a un encuestador.
Me pregunto si todo esto no será un invento de Clarín, y sus digitadores a sueldo. Sólo tres son las cosas buenas de Clarín: los clasificados donde se tiene acceso a un montón de datos laborales, las sabrosas prostitutas del barrio del once, y la contratapa del domingo donde escribe la octogenaria Cora Cané.
Basta de radicales viejo. ESTÁN CEGADOS? NO SE DAN CUENTA QUE ESE CLETO COBOS SE FUE CON LOS PERONISTAS SIENDO ENEMIGO ACERRIMO DEL PERONISMO, Y EL RESULTADO QUE DIÓ FUE EL QUE SE ESPERA CUANDO ALGO SUCEDE POR MERA CONVENIENCIA… ES UN CACHIBACHE. ME MOLESTA QUE TODA ESA GENTE ORDINARIA DE CLASE MEDIA NO PUEDA EVIDENCIAR QUE ESE TIPO ES IGUAL AL DESGRACIADO DE FERNANDO DE LA RUA.
EL QUE AÙN EXISTA EL RADICALISMO SE LO DEBEN SUS INTEGRANTES A LA SUERTE Y NO A SU HABILIDAD DE CONDUCCIÓN. DECADAS ENTERAS DEMOSTRANDO INCAPACIDAD.

El problema central del país es que hay una inmensa cantidad de desinteresados, que ni siquiera son capaces de resolver con las pruebas del pasado lo que puede suceder con ese tipo en el futuro. Según dicen los medios está mejor posicionado que el resto de los políticos. Dan ganas de llorar. Me siento rodeado de marmotas. La mayoría de los radicales son mujeres, que pretenden ser originales; aburridas de que nadie coja su vagina y dándole el danonino a su criatura viendo como su marido engorda y envejece, se creen capaces de tener ideas lucidas. El radicalismo es muy parecido a la hinchada de Vélez, lleno de viejas y pelotudos.

Y porque disparo contra las mujeres?. Pasa que hay hombres que una vez que funden su vida con la de una mujer, ya no cuentan como hombres. Las mujeres en esos casos, son mucho más cojudas que esos pelotudos.
Seamos optimistas. El optimismo hoy en día es un acto revolucionario. Se los digo yo, que tengo un treinta y dos en el ropero, y no más ganas de gatillarmelo en la cien.

2 comentarios:

  1. no es un poema, son catorce.
    viejos, viejísimos.
    ni siquiera son poemas, creo.
    me estoy subiendo a un avión.
    apenas pueda leo lo tuyo.
    un abrazo

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