
Hace no mucho, es decir hace muy poco, alguien no se quien, dijo cosas que dejaron claras cosas oscuras que invadían muy a menudo mi parsimoniosa contemplación del mundo por las tardes, horas en que el agua golpea la superficie perfecta de mi rostro artístico. Cuando hablo de metrallas y de enrollados de atún y huevo, o de pequeñas embasadoras de bebidas, o de recolectores de basura o de médicos, estoy diciendo claramente, que mis vuelteretas en el aire me han hecho evidenciar el papel de contenedores que cumplimos por humanos que somos. ¿O alguien se atreve a decirme de algo que no contenga otra cosa? Buscamos contener y ser contenidos, penosamente no hallamos la forma de extinguir la vanidad, motor de nuestras lenguas aeróbicas, que solo buscan impresionar, para tomar posesión, es decir para ser contenedores con mayor capacidad de almacenaje. Quienes crean, como los viejos, que los inventos informáticos son sorprendentes, es que nunca han logrado llegar al lugar en el que me hallo, tierra en la que ubico esta semilla, los inventos informáticos son copias exactas de nuestro mecanismo, y ect etc. Por otro lado, no conozco una sola persona que realmente me agrade, y expreso esto con absoluta tranquilidad.
Sobre la banalidad del poder, Metáfora.
-Usted, si usted, póngase de pie vamos, dígame, como es su alías?
-Sanguche de queso señor.
-Muy bien, dígame, ¿tiene alguna marca en el cuerpo?
-No señor, bueno si- dijo el feroz sanguche de queso.
-Muéstreme
Sanguche de queso subió el pie derecho a la mesa y del reverso del pantalón quitó un pequeño y perfecto objeto cortante, luego dijo -este objeto ha sido mi marca a pesar DE SER LO QUE ES.
En ese instante el sargento Torres del Chupete Córdoba palideció despegando sus yemas del alfabeto de la maquina de escribir, pálido llevó sus cuerpo hacia atrás, luego repaso su circunferencia con la vista esperando que algún compañero, advertido por la exhibición de aquel cuchillo, interviniese.
Sanguche de queso miró perplejo los ademanes de horror de Chupete Córdoba.
Tranquilo, le muestro para que sepa que esta pequeña daga ha sido mi extremidad durante largo tiempo, no pienso lastimarlo, y dejó el arma sobre el escritorio.
Segundos después de haber palidecido, y avergonzado por el terror, le pidió que se retirase, poniéndose de pie y cerrando la puerta dio un grito a quienes esperaban formalizar los antecedentes.
Sq, comenzó un monologo en la antesala de la comisaría y la historia de mi vida cambió rotundamente luego de oír aquel soliloquio esclarecedor. Lo tengo archivado idénticamente a como lo dijo, mi mente no sólo almacenó sus palabras sino también copió en el pabellón desolado de mi conciencia los movimientos de sus manos, todo, todo el movimiento de su cuerpo, ese hombre hizo temblar las palabras en el aire de aquella comisaría, donde yo hallaba mi sedicioso insitito de mando, fácil eficaz e inmediato. Encontraba poder dentro de ese sitio, un poder engañoso, un poder miserable, una posibilidad de ser superman con aquellos de mi misma ralea, la posibilidad de mirar fijo a los superiores, de mostrarles mis respeto haciéndoles sentir admiración a ellos por la jerarquía lograda durante los largos años de su vida, quemando el bello pasaje de la contemplación, y etc. ahora será mejor hacer un alto en el relato, entonces lector ahora aparece el hombre que expone estas palabras, con él, el impensado detenimiento, ¿porque el tipo que cuenta debe decir la mentira sin siquiera dar la cara?, ¿porque estas aclaraciones hacen un genero aparte?, ¿porque profesores de literatura, porque eximios escritores?, yo escribo porque cultivo conceptos y me doy el lujo de estas detenciones porque soy capaz de insertar esto como parte de la historia que contaba , hasta que se me cantó este desplazamiento encima de el genero#, genero? Talleres literarios?, por favor, recuerdo ahora mismo, sin olvidarme de sanguche de queso, el día que leí el libro del bueno de Félix Luna, subrayado en varios pasajes por el general perón, recuerdo ese día haber ido por un equipo de mate a la oficina de los rematadores de las pertenecías del líder. Cague en el bañito de la oficina, a la vez que sostenía el librito de Félix Luna, me maravillé al pensar en que el jefe de la gran religión había hecho trazos sobre aquellas paginas que yo sostenía ahí mismo mientras los esfínteres me dibujaban muecas de dolor al evacuar mis desperdicios.
One momento plis
Prosigamos ho soledad que sientes texto sin lectores.
Se han preguntado alguna vez que le sucede a un texto listo para incorporarse a EL ORGANO (CEREBRO), ¿se han preguntado si tal vez esas palabras bien ubicadas o no, no importa, comenzasen a envejecer? pero no me refiero al envejecimiento en relación al tiempo ni al calendario, sino como portal de deterioro, de muerte en la dimensión de lo efímero, perdón por la complejidad, pretendo que entiendan palabra por palabra, pero también quiero llevar hacia delante el estilo estético que exijo a mis ideas. me siguen? de eso estoy seguro, pero paso a explicar: no habrá en un montón de textos ignorados por la mayoría, conceptos ubicados donde deben ir?, por dos libros precisos que logran el interés con sus ideas, quedan 300 olvidados en aquella ruta de ascenso que pretendieron vencer sus elaboradores y.......................
Basta por ahora.